La experiencia que voy compartiendo en este blog es, fundamentalmente, la que tiene que ver con mi circunstancia como trabajador autónomo. Esta es la experiencia que vivo actualmente y trato de apreciar y compartir con todo aquel a quien pueda interesar. Sin embargo no quiero que nadie saque la conclusión de que trabajar como autónomo es la mejor opción para un diseñador, por encima de otros posibilidades. Tiene sus ventajas evidentes: puedes trabajar en casa, organizarte tu horario, no tienes jefes y los beneficios económicos (una vez desccontando los impuestos y otros gastos), se quedan en casa. Pero también sus desventajas, que cuando se mira desde fuera no son tan evidentes. La principal es la necesidad de automotivarse, de realizar varias funciones que no tiene que ver directamente con el trabajo creativo y la busqueda de unos clientes (y unos ingresos) suficientes. Algo que creo importante es recomendar a un diseñador que comienza que se forme en el trabajo con otros, que aprenda y se empape de la forma de trabajar de diseñadores con experiencia, antes de pretender comenzar una carrera independiente. Comenzar la carrera profesional como freelance seguramente no es la mejor opción. Existe una amplia variedad de posibilidades profesionales para un diseñador gráfico y me gustaría enumerar aquí algunas de ellas.
Estudios compartidos
Si en el tiempo en que me estaba formando como diseñador me hubieran preguntado por mis deseos profesionales, hubiera respondido que me gustaría trabajar en un pequeño y agradable estudio con varios compañeros, donde pudiera disfrutar de una gran libertad laboral y creativa. Entonces no podía ver el otro lado de la moneda, las largas jornadas laborales de trabajo duro, los clientes difíciles, los proyectos rechazados, el aspecto empresarial de un proyecto así... y un largo etcétera.Una alternativa frente al trabajo como autónomo es la creación o integración en un pequeño estudio. Un pequeño estudio puede acceder a encargos que dificilmente le van a ser encomendados a un diseñador freelance. Un pequeño estudio de diseño puede estar formado por dos diseñadores asociados que se constituyen en empresa y comparten un proyecto. Pueden ambos tener un perfil similar o complementario. Quizá un miembro del equipo tenga un perfil más creativo y el otro una visión más empresarial y comercial. En todo caso es importante que tengan cierta afinidad.


