jueves, 8 de enero de 2009

Año Nuevo
































































Hemos pasado fin de año en una casa rural en la montaña palentina. Conocía muy poco esa zona y me ha sorprendido muy gratamente. Bellos paisajes nevados, pequeños pueblos con muy pocos vecinos que parecen anclados en el pasado, ajenos al paso del tiempo. Contagian esta trannquilidad y nos olvidamos de nuestra vida habitual, hasta el punto de que parecía ya nuestro hogar. Me ha sorprendido también descubrir que hay muy poco turismo en esta zona, a diferencia de otros lugares cercanos como Picos de Europa. Hemos disfrutado de bellas excursiones en la nieve en las que las niñas le han echado muchas ganas. Me siento agradecido por tanta belleza y por la hospitalidad recibida: muchas gracias a Julio y Eva, los propietarios de Tardes al Sol, y a sus hijos Jaime y Sara.
De nuevo conectado (a internet y a las noticias) tomo conciencia de que el año no comienza bien en muchas zonas del planeta... y para muchas personas aquí mismo.
En fin sólo queda agradecer por las nuevas posibilidades para crecer que nos traerá el año 2009.

1 comentario:

julio dijo...

Gracias por compartir el comienzo del año con nosotros. Ha sido y será un placer seguir en contacto, y comprobar que pequeños y grandes seguimos creciendo...a pesar de las imperfecciones del mundo, y de las nuestras.
Un abrazo.
Julio.